Mala Praxis: “Fue horrible y todavía no lo supero”

Posted on octubre 10, 2018, 2:08 pm

La Joven que casi pierde el brazo por mala praxis, Lucy Correa, contó a FM Fuego el calvario que vivió. Además dijo que en con el juicio revive todo lo malo que pasó.

Como informó Fuego 24, una joven casi pierde el brazo por una mala praxis el año pasado por una medicación mal aplicada mediante una inyección. La joven de 20 años Lucy Correa, habló con la radio en el marco del juicio que se lleva adelante con la enfermera del Sanatorio Huincul.

La joven recordó que esto ocurrió el año pasado, “pasó un lunes y hasta el viernes estuve viajando a Neuquén por el dolor. Después estuve en el Policlínico Neuquén 10 días internada, fui a que me corten el dedo y después me dieron un tratamiento y en Neuquén fui saliendo a adelante.

Correa declaró que en la comarca se sintió perdida y recién en Neuquén encontraron la salida para no amputarle el brazo, “en Neuquén me dieron el alta porque acá estaba a las vueltas”.

Más allá de que no le amputaron la extremidad la joven de 20 años dijo que tiene importante secuelas, “mi brazo está bien y lo tengo gracias a Dios, tengo la sensibilidad delicada por ahí lo siento como dormido, ya me quedó así  al igual que perdí movilidad”. Correa agregó que la mala praxis cambió su vida cotidiana “me cuesta porque es la mano derecha, la mano útil. Fue como empezar de nuevo, recién en enero lo empecé a mover estuvo, se me caían las cosas y fue muy feo lo que viví”.

La chica detalló que sigue viajando a Neuquén para tratarse médicamente, “la parte de kinesiola terminé, pero tengo un tratamiento por la coagulación y estoy en las última etapa”.

Sobre la situación que vive con el juicio a la trabajadora de salud por la mala praxis aseveró que es traumatizante, “es horrible y no lo supero bien todavía. Tener que ir todo el tiempo y verla. Hoy Empezaba supuestamente el juicio y están dando vueltas para ver si le van a dar la probation. Tengo que seguir asistiendo y no se termina más”.

Sobre el trauma médico que vivió dijo que no se le desearía ni a la peor persona e invitó a las personas a hablar del tema si es que sufren una mala praxis y denunciar, “prefería que me saquen el dedo porque no podía del dolor, no me pudieron controlar el dolor. Si pasa esto tienen que salir a hablar, hasta ahora tratan esto como si fuera nada, a mi nadie me vino a ver ni siquiera cuando estuve internada ahí en el Sanatorio Huincul”.